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Por Dama Sucedió hace muchos años en un lugar rodeado por las mas altas montañas del mundo en un tiempo en el que las fronteras entre lo divino y lo humano eran aun difusas. Había por aquel entonces un hombre cuyo corazón estaba inundado de muerte, no en vano había practicado la magia negra matando a muchas personas durante su juventud. Ahora había llegado a la edad madura y se encontraba acosado por negros pensamientos que le producían tan enorme desasosiego que apenas le dejaban vislumbrar algún destello de felicidad. Se hallaba un día paseando por un amplio valle cerca de donde vivía, tratando de airear sus pensamientos y atraer un poco de felicidad del Universo que le rodeaba , cuando apareció en el camino una mujer de aspecto etéreo que le dirigía una amplia sonrisa. El hombre decidió salir de si mismo y solicitar ayuda a la angélica mujer: -“Hermosa criatura, ¿no conocerás algún medio para liberarme de mi tortura?” La mujer le miró aun con mas ternura . Toda su cara era un destello de luz. Cogió al hombre de la mano y le condujo por empinados caminos entre afiladas montañas hasta llegar a la recondita cueva en la que habitaba un sabio ancestral. Ahora la mujer miraba con insistencia al viejo eremita sumido en profunda meditación. No era fácil que este renunciante accediese a aceptar un discípulo, pero la mujer no estaba dispuesta a darse la vuelta con una negativa, dio un paso mas y su mente conecto con la del meditador; este pareció emerger de las profundidades de si mismo y dirigiéndose al sufriente hombre le dijo: “Si quieres que te muestre el camino hacia la felicidad, tendrás que construir una morad agradable en este lugar". El hombre se puso a la tarea y cuando hubo terminado una casa fue a mostrarsela a su maestro, quien hizo que la destruyese y así hasta 9 veces. La mujer intervino entonces de nuevo. “ ¿Es que todavía no había demostrado el discípulo su verdadero interés? El maestro se replanteo su actuación . Era el momento de confiar definitivamente en su discípulo. Comenzarían a recorrer el camino que conduce a la felicidad.
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