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CULTURA DE PAZ

Renuncia a la agresividad y a la autodestrucción de la sociedad moderna.
-Elige la cultura de la no violencia-deja de luchar por diversión y descubre una nueva posibilidad para tu vida a través de la educación no formal.

La violencia está por todos lados, no solamente en las calles de las grandes ciudades, sino en el interior de nuestra mente.Vive dentro de nosotros anidando contínuamente entre nuestros pensamientos y nuestras manifestaciones negativas, nuestros movimientos bruscos y nuestras palabras duras. Contamina nuestras relaciones familiares, amorosas, laborales y de amistad. Incluso los juegos infantiles y actividades deportivas reflejan la cultura de violencia de una sociedad moderna. Luchamos incluso con los puños para divertirnos. Estamos tan acostumbrados a la violencia que la considramos normal.

La televisión, la radio, las noticias y los periódicos difunden contínuamente malas noticias y así se va filtrando en nuestro ordenador mental una serie de informaciones autodestructivass y negativas que posteriormente se reflejan en nuestras distintas formas de comportamiento diario.
En consecuencia nuestras acciones, se tiñen de violencia y agresividad. Actualmente todo se mueve por medio de la violencia. Las distintas culturas del mundo se parecen tanto entre sí en cuanto a la permeabilidad a la violencia se refiere.

¿Dónde está la antigua sabiduría que nos hacía interactuar de una forma serena y pacífica cualquiera que la realidad fuera?
Hemos acabado olvidando todas esas enseñanzas de educación no formal, las cuales en el pasado nos hacían desarrollar nuestras habilidades intuítivas, nuestro instinto, paciencia, comprensión y tolerancia. En un mundo tan acostumbrado a las reacciones coléricas, donde pesa más la tensión nerviosa incluso hasta el extremo de hacer difícil una forma de escuchar pacífica. La primera reacción sería sencillamente reconocer el estado real de las cosas, cambiar su curso y viajar hacía una sociedad cada vez mas estable, la cual sea por encima de todo compasiva y sabia. Sería suficiente con la decisión de no vivir oscilando en las energías negativas, presos de la ira y la depresión y siempre víctimas del miedo.

Debemos asumir personalmente la responsabilidad de dar una nueva base para una cultura de paz, sin esperar que otros lo hagan por nosotros. Cambiemos de posición y dejemos de estar de acuerdo con la arrogancia y el egoismo, la violencia no se merece ninguna indulgencia. Decidamos transformar la violencia en no violencia, la oscuridad en luz, el odio en amor, en la forma que nos lo enseña el tranta.

Refutemos la violencia, hagamósla por nosotros mismos, y seamos sinceros, ya hemos tenido que soportar bastantes sufrimientos, hagamos algo por las generaciones futuras, las cuales realmente tienen el derecho a vivir en un mundo con otras posibilidades.
La educación no formal de la no violencia contribuye a la creación de personas mas equilibradas, capaces de formar una sociedad pacífica y armoniosa, con el mayor y absoluto respeto tanto por el medio ambiente como por sus habitantes.

La educación para la paz no acaba después de un curso sino que dura toda la vida. Todo lo que necesitamos es una motivación buena y altruista y los primeros en beneficiarnos seremos principalmente nosotros mismos y luego nuestra pareja, y nuestros hijos.
Todo incluso las experiencias más duras que la vida nos tiene reservadas tendrá el sabor y el delicado perfume de la belleza perfecta original en la cultura de paz y armonía universal.

T.Y.S. Lama Gangchen