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Mensaje de Paz Mundial

(estracto del Libro Luz de Luna Clara)

En la actualidad, nuestra competitividad y materialismo hacen que nos sintamos muy cansados. El problema no está en los objetos materiales en sí, sino en la forma de usarlos, es por tanto un problema de educación. No sabemos utilizar nuestra tecnología altamente sofisticada para crear Paz interior.

La Paz no nos hace débiles, sino justamente lo contrario, fortalece nuestro cuerpo, habla, mente, cualidades y acciones. Tenemos la capacidad de desarrollar una sonrisa de Paz interior y es la mejor compañía que jamás podamos tener. La Paz es portadora de todas las bendiciones sagradas, pero si no lo reconocemos, se quedará en meras palabras. Con la ayuda de todos, podremos hacer de la educación de Paz interior la panacea para este mundo.

En la actualidad nos llega gran cantidad de información sobre la Paz en el mundo, y esto nos hace descuidar, llegando a olvidar, nuestra propia Paz interior. Es importante que recordemos que antes de poder lograr la Paz en el mundo es necesario desarrollar Paz interior. De esta primera semilla se desarrollará la Paz como resultado final; así como al plantar semillas de un frutal, el resultado será un árbol frutal, si plantamos las pequeñas semillas de Paz, el resultado será la Gran Paz. La Paz incrementa nuestra memoria, sabiduría y felicidad; cuando estamos en Paz, nos encontramos más positivos tranquilos, relajados y en equilibrio. La Paz aparta de nosotros las emociones y experiencias negativas.

Todos necesitamos hacer de la Paz interior la base, o la raíz, de nuestra vida, esto es plantar las semillas de Paz que producirán de forma automática resultados positivos. Hay personas que parecen vivir en Paz y que aparentan experimentar resultados positivos; esto sólo es algo transitorio, pues en el ámbito energético todo su aparente éxito está condenado al fracaso.

En nuestro mundo actual, el ser humano experimenta un sufrimiento muy profundo tanto a escala mental como físico. La Paz es nuestra naturaleza original, es como un cristal puro, pero esta pureza con el tiempo se ha ensuciado con las emociones negativas y no pacíficas. La pérdida del conocimiento de nuestra naturaleza original, nos hace insistir en la búsqueda infructuosa de esta belleza y perfección de la Paz en actividades y objetos externos. La Paz es la esencia y la meta principal de toda religión, a pesar de que a veces esta esencia se haya perdido, esté escondida o mantenida en secreto.

Es tiempo de buscar una vez más en las enseñanzas para redescubrir la sabiduría de la antigüedad, haciéndola accesible a todo el mundo. La Paz debe ser un mensaje transmisible de generación en generación, que asegure a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos vivir de forma más pacifica y armoniosa. Todos, sea cual fuere nuestro credo, necesitamos reconocer y desarrollar Paz interior. Cada uno de nosotros ha de convertirse en mensajero de Paz y en "medio de comunicación" que difunda nuestro mensaje a todos los lugares de la Tierra.

Resulta difícil decir en la actualidad lo que es correcto y lo que no lo es, por lo tanto creo que el mejor mensaje, la mejor moral para este mundo es esencialmente una: La Paz. Esta es la esperanza y la oportunidad, no sólo para las personas religiosas, sino para el futuro de toda la humanidad. La Paz es la única oportunidad para el mundo en su tercer milenio. Elegid la Paz.

Lama Gangchen Rimpoche

(estracto de Luz de Luna Clara)