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Revista Electronica.
NGALSO

EL PRÍNCIPE SIDARTA: LAS CUATRO NOBLES VERDADES


Estracto Del libro Tiempo de Paz de lama Gangchen Rimpoche .



Ayer hablábamos de Autocuración y decíamos que el primer practicante de esta autocuración fue Sidharta, a quien una vez iluminado se le llamó Buda. De ahí surgió el budismo, que podéis llamarlo religión, espiritualidad o movimiento espiritual, etc. Sidharta era un príncipe, hijo de un rey; no era Dios. No hay ningún problema en que las personas crean en Dios, -es algo maravilloso, el problema es para los que no creen en nada. Si creéis en Dios, además podéis aprender, podéis añadir a vuestro conocimiento, lo que el budismo os dice. El Buda fue un ser humano, el príncipe Sidharta fue un chico I muy amable, una persona con gran compasión que dedicó su esfuerzo para beneficio de todos y después de tener su experiencia, la mostró, la .transmitió, la enseñó a todos los demás.

Su vida fue una enseñanza, un mensaje.

Enseñó lo que se llama la visión de la interdependencia de todas las cosas; es decir, que si uno hace algo, eso produce una consecuencia, un resultado. Este es el método de ciencia interna que el príncipe Sidharta experimentó y transmitió. Espero que no solamente escuchéis estas palabras, sino que sintáis algo, que sintáis que estáis cerca de este tipo de explicaciones.

Todo lo que fue haciendo el príncipe Sidharta en su vida fue una enseñanza, un mensaje.
La primera enseñanza fue en el momento de nacer. Ya cuando estaba en el vientre materno, su madre soñó con unos elefantes blancos. No voy a hablar de este aspecto, solo voy a hablar del momento de su nacimiento. Como hijo de un rey, lo normal era que el príncipe Sidharta naciera en palacio, rodeado de todos los lujos; sin embargo, la madre del príncipe Sidharta, Mayadevi, decidió que naciera en un bosque, el bosque de Lumbini. Se introdujo en ese bosque y rodeada de muchos asistentes, carruajes, caballería, con mucha gente a su alrededor, allí nació Sidharta a la vista de todos. La madre, en ese momento, se agarró a una rama de un árbol para poder I dar a luz al príncipe de una forma pacífica, muy feliz.


Esta fue la primera señal: Él eligió para nacer un entorno puro. Esto nos debe enseñar que el nacimiento debe
realizarse en un entorno puro, en un ambiente muy limpio. Después de nacer anduvo siete pasos en las cuatro 1 direcciones, norte, sur, este y oeste. A cada paso que daba surgía una flor de loto: camino hacia el este y surgieron 7 flores de lotos blancas, en el sur siete flores de loto amarillas, en el oeste siete lotos rojos y en el centro surgieron lotos de color azul. Este s el origen de los mandálas que se usan tanto en el budismo tibetano.

Los mandálas tienen cuatro direcciones o puntos: cardinales de colores y en el centro un color diferente. Tienen cinco colores y forma cuadrada por esa primera manifestación que mostró el príncipe Sidharta al nacer. Esos colores, no solamente afectan al mundo que nos rodea contenedor de todo, sino que también dentro de nosotros, el los chacras están esos colores y esas flores de loto.
En la Autocuración, a nivel relativo, se puede explicar todo en conexión con los acontecimientos que vivió el Buda, que fue un personaje histórico, mediante los mensajes que este ser, nos fue transmitiendo en su vida. En la práctica e Autocuración consideramos nuestro cuerpo como un mandála en el que se puede explicar donde están los cuatro puntos cardinales, donde están las cuatro puerta .Todos los aspectos de un mandála se pueden explicar en nuestro cuerpo, exactamente igual.

El primer mensaje que dio el príncipe Sidharta al nacer fue el de la importancia de un entorno puro, de medio ambiente puro. Esto es algo que hay que procurar cuando nacen los seres humanos. Esta pureza del medioambiente se refiere tanto al entorno, al medio ambiente exterior, como a la mente, al ambiente interior, a los dos niveles.

Los colores que el manifestó son colores que todos tenemos dentro .Yo tengo colores, vosotros tenéis colores todos tenemos colores. Si vemos los colores de nuestro cuerpo y los atendemos bien, todo es beneficio; si los atendemos de manera errónea, experimentaremos muchos obstáculos. Es importante que hagamos hermosos estos colores tenemos y podamos construir un jardín interior, porque a todos nos gusta un jardín, a todos nos gusta ir a un bosque o a un páramo, a un sitio que esté muy bien cuidado, que muy bonito.

De la misma forma, cuando hacemos la práctica de Autocuración comenzamos primero purificando los elementos, decimos: EH HO SHUDDI SHUDDI SOHA. Esto significa limpiar los cinco elementos que constituyen nuestro cuerpo y los cinco elementos de nuestro entorno. Es como cuando se limpia y se purifica la tierra, se prepara el terreno para plantar. Una vez que se han purificado estos elementos, uno crea un jardín hermoso en su cuerpo.
Las flores de loto que hay en cada uno de estos chacras se hacen hermosas y uno cuida diariamente la hermosura de jardín interior.
Este jardín hermoso es un jardín de paz significa un jardín de sanación y funciona a niveles físicos mentales y emocionales.
Si cuidamos laboriosamente la hermosura de las flores que crecen en el cuerpo, la mente y las emociones, si cuidamos estos tres aspectos: físico, emocional y mental, las cosas irán bien. Todo irá bien, si diariamente hacéis esta práctica de cuidar, de generar este jardín hermoso en vosotros.
Igual que os maquilláis, os pintáis los labios, cuidáis vuestro aspecto exterior, todo esto está muy bien; pero al mismo tiempo tenéis que maquillaros internamente, tenéis que generar, producir hermosura también dentro de vuestro cuerpo.

Cuando el príncipe Sidharta nació se hicieron muchas celebraciones. Conforme iba creciendo demostraba ser un joven muy inteligente que destacaba en todas las disciplinas. Aprendió medicina, astrología, era inmejorable en los deportes, en filosofía, en cualquier disciplina destacaba por su inteligencia, por su amabilidad y por su esfuerzo. Ya de joven, antes de irse al bosque, no solamente se dedicaba a su formación por las mañanas, sino que por las tardes iba al pueblo a ayudar a la gente, trataba de entender, de colaborar.

Vio lo que ocurría en los distintos reinos de su alrededor, no solo en su propio reino. Fue constatando que " en todos los lugares, el dolor y el sufrimiento era el mismo, que la gente nacía con sufrimiento y que los pobres experimentaban un sufrimiento aún mayor. Por ejemplo, vio como en una familia con muchos hijos -entonces no se cuantos hijos en cada familia- el padre había salido a buscar alimento, a trabajar para mantener a la familia y la madre estaba a punto de dar a luz a un nuevo hijo. Los demás hijos, que eran aún pequeños, no entendían nada de lo que pasaba y seguían reclamando a la madre ropa y comida, esto era un enorme sufrimiento para ella. Sidharta observó este problema, esta realidad tan dura.
El nacimiento Sidharta explicó que había cuatro sufrimientos que aquejaban a todos los seres humanos, el primero de los cuales era el sufrimiento al nacer. Observó que los seres estaban, antes de ser concebidos, en un estado intermedio, moviéndose de un lado a otro sin control, como si fueran habitantes de una gran ciudad; eran como espíritus capaces de atravesar montañas, que atravesaban las aguas, seres que estaban en el bardo, el estado intermedio. El poder del karma de esos seres les hacía moverse de un lado a otro sin control.
En el momento en que un padre y una madre están en unión sexual -cuando se dan las condiciones y las causas adecuadas- uno de esos seres de forma instantánea se queda como atrapado en ese vientre materno.

Es como si estando en movimiento constante, de repente ocurriera un accidente y se encontrara atrapado en ese espacio -una especie de agujero negro en el espacio inmenso- que es el vientre mentales y emocionales. Si cuidamos laboriosamente la hermosura de las flores que crecen en el cuerpo, la mente y las emociones, si cuidamos estos tres aspectos: físico, emocional y mental, las cosas irán bien. Todo irá bien, si diariamente hacéis esta práctica de cuidar, de generar este jardín hermoso en vosotros. Igual que os maquilláis, os pintáis los labios, cuidáis vuestro aspecto exterior, todo esto está muy bien; pero al mismo tiempo tenéis que maquillaros internamente, tenéis que generar, producir hermosura también dentro de vuestro cuerpo.

Cuando el príncipe Sidharta nació se hicieron muchas celebraciones. Conforme iba creciendo demostraba ser un joven muy inteligente que destacaba en todas las disciplinas. Aprendió medicina, astrología, era inmejorable en los deportes, en filosofía, en cualquier disciplina destacaba por su inteligencia, por su amabilidad y por su esfuerzo. Ya de joven, antes de irse al bosque, no solamente se dedicaba a su formación por las mañanas, sino que por las tardes iba al pueblo a ayudar a la gente, trataba de entender, de colaborar.

Vio lo que ocurría en los distintos reinos de su alrededor, no solo en su propio reino. Fue constatando que "
en todos los lugares, el dolor y el sufrimiento era el mismo, que la gente nacía con sufrimiento y que los pobres experimentaban un sufrimiento aún mayor”. Por ejemplo, vio como en una familia con muchos hijos -entonces no se entendía nada del control de natalidad y había muchos hijos en cada familia- el padre había salido a buscar alimento, a trabajar para mantener a la familia y la madre estaba a punto de dar a luz a un nuevo hijo. Los demás hijos, que eran aún pequeños, no entendían nada de lo que pasaba y seguían reclamando a la madre ropa y comida, esto era un enorme sufrimiento para ella. Sidharta observó este problema, esta realidad tan dura.

El nacimiento

Sidharta explicó que había cuatro sufrimientos que aquejaban a todos los seres humanos, el primero de los cuales era el sufrimiento al nacer. Observó que los seres estaban, antes de ser concebidos, en un estado intermedio, moviéndose de un lado a otro sin control, como si fueran habitantes de una gran ciudad; eran como espíritus capaces de atravesar montañas, que atravesaban las aguas, seres que estaban en el bardo, el estado intermedio. El poder del karma de esos seres les hacía moverse de un lado a otro sin control.
En el momento en que un padre y una madre están en unión sexual -cuando se dan las condiciones y las causas adecuadas- uno de esos seres de forma instantánea se queda como atrapado en ese vientre materno. Es como si estando en movimiento constante, de repente ocurriera un accidente y se encontrara atrapado en ese espacio -una especie de agujero negro en el espacio inmenso- que es el vientre materno. Ese ser se siente ahí atrapado y desde ese momento hasta el punto del nacimiento, tiene que vivir un proceso de sufrimiento, que se puede entender como el que experimentan todos los seres cuando nacen.

Puede que entendáis este sufrimiento de los seres antes y en el de nacer, podéis pensar que este ser que está en medio, de pronto, sin entender nada, sin saber porque se ve en un espacio reducido que es el vientre materno.
Al comienzo es solamente una mente sutil, es un ida sutil y de ahí, poco a poco, va creciendo todo. De cada una de esas corrientes de vida van los distintos órganos, las distintas partes del cuerpo. Imaginaros todos esos nueve meses, de forma metidos en un lugar donde poco a poco, sin saber va produciendo el crecimiento de la nariz, de las los dedos; se van creando las distintas partes del cuerpo. Esto resulta muy incómodo y el ser está aterrorizado entiende lo que está ocurriendo. Siente mucho miedo. De hecho, todo lo que está pasando es positivo; se crean los ojos, las manos, las orejas, los brazos; todo esto es va a ser muy útil, pero él todavía no lo sabe. Quizá para entenderlo mejor podéis compararlo con el dolor de un niño siente cuando le sale un diente. ¡Cuanto le hace sufrir! Algo que le va a ser muy útil en su vida como es un diente, le hace sufrir enormemente. De forma, todas las partes del cuerpo que van formándose dentro del vientre materno, todas las funciones, todos los órganos, producen una gran ansiedad. Imaginaos todo esto en una completa oscuridad.
El príncipe Sidharta con una visión inteligente -todavía no era Buda, simplemente era un ser humano que observaba de forma inteligente- fue entendiendo cómo se producía el tránsito del estado intermedio al vientre materno y luego al nacimiento. Vio lo que ocurría dentro de ese vientre materno, vio cómo esas corrientes de vida, esos hálitos de vida, iban creando los distintos elementos; la parte liquida -la sangre y los distintos fluidos del cuerpo- y las partes sólidas, los huesos. Esto es muy incómodo para ese ser que se va creando, gestando durante nueve meses, sin entender lo que está ocurriendo, con mucho miedo, muy extrañado por lo que ocurre. Así cada elemento va formando las distintas partes del cuerpo. Si a esto le añadimos que en esos días el padre y la madre tienen disputas, tienen desencuentros, peleas, si no hay un entorno muy adecuado; todo eso influye enormemente en ese ser que se está formando; el entorno que vive la madre es algo muy importante para la vida futura del hijo.

Con gran esfuerzo se va creando todo esto, va creciendo la nariz, las orejas, etc. Tenemos un cuerpo hermoso que se ha creado con un proceso muy lento, muy laborioso. Imaginaos lo que significa cualquier parte de ese cuerpo, el proceso que ha llevado esa parte; tenemos que sentir que este cuerpo humano que tenemos es muy hermoso saber cómo se han ido transformando las partes sutiles en partes más sólidas. Si viéramos esto en una película, como lo vio el príncipe Sidharta, si viéramos detalladamente cómo se va creando ese ser durante nueve meses, día a día, momento a momento, sería algo increíble.

En este primer estadio, el príncipe Sidharta solo se hacia preguntas y más preguntas; por qué esto, por qué aquello. Esto es un aspecto de la ignorancia. Las preguntas son un aspecto de la ignorancia. No tenía todavía respuestas, nadie le podía explicar esto ocurre por esto, o aquello es lo que influye que esto sea así o de aquella manera. El sistema por el que se gestan los seres humanos, el proceso del nacimiento, se produce con dolor. Pensad cuando la madre se sienta, si el feto está abajo, lo presiona y siente como si una montaña le estuviera aplastando. ¡Imaginad una enorme montaña presionando a un ser tan frágil!

El feto está durante nueve meses en una postura determinada, luego para nacer tiene que cambiar de postura y, pasar por un tránsito difícil. Después de estar nueve meses con la única compañía de su madre, con la misma sensación, de pronto se ve solo, se separa de la madre y se siente de nuevo perdido en un gran espacio exterior. Es como otro nuevo accidente. Instantáneamente pierde toda la sensación del contacto con la madre y se siente solo, una vez más sufre un gran shock. Este sufrimiento al nacer es lo que Buda fue explicando. No es algo que tiene que ver con la religión o la filosofía, no es algo intelectual, es algo que se puede constatar científicamente.

Por el momento, Sidharta solo tenía preguntas sin respuestas. En su vida, solo obtenía preguntas, no encontraba respuestas, su experiencia le llevaba siempre a dudas, a interrogantes. Encontraría las respuestas a estas preguntas después de la Iluminación.

Después del sufrimiento del nacer, Buda observó el sufrimiento del envejecimiento. Sobre esto no tengo que explicaros nada, todos sabéis como es este sufrimiento; sabéis que en la sociedad moderna hay muchas técnicas de rejuvenecimiento, técnicas caras para atraer la juventud. Invertimos mucha energía, mucho esfuerzo, mucho trabajo en cuidar nuestro cuerpo; pero nuestro cuerpo nunca sigue nuestro deseo, continúa envejeciendo más y más, de forma automática. A la gente le gusta estar joven e invierte mucha energía en recuperar esa juventud, pero día a día, el cuerpo se sigue haciendo más viejo inevitablemente. Da igual los cuidados que nos empeñemos en realizar, nunca el cuerpo sigue nuestro deseo, no se produce el resultado deseado. A mí me gusta la barba negra y me está saliendo blanca, no me obedece, nunca me escucha; la atiendo y la cuido pero nunca me hace caso. De esto no tengo que hablaros, sabéis lo que estoy diciendo.

El siguiente sufrimiento que observó Sidharta fue el de la enfermedad física y mental, de eso también sabemos todos. Sabéis bien que especialmente hoy hay enfermedades físicas, mentales, emocionales y del medioambiente muy claras que todos conocemos. Cuando en la semana de mayo hagamos el Congreso de la Lama Gangchen para la paz en el Mundo, hablaremos más en detalle de todas estas cosas.

El cuarto sufrimiento que observó fue el de morir. Observó muerte también se producía con un gran
sufrimiento. Después de tantos años en los que el yo se ha identificando con el cuerpo, de pronto, empieza a ocurrir que perdemos ese cuerpo, que perdemos el control sobre él. De hecho, no perdemos todo nuestro yo, pero sentimos como que lo perdemos todo. Comienza a aparecer en primer lugar una sensación de que el elemento tierra, el aspecto sólido del cuerpo se absorbe, se destruye, se disuelve dentro del elemento agua. El moribundo experimenta como que un gran terremoto está ocurriendo.

Igual que ocurre en nuestro samshara externo -el mundo- también en nuestro samshara personal la mayor parte cuerpo está compuesta de agua salada. La parte de agua de nuestro cuerpo es mucho mayor que la parte sólida, los huesos, las partes más densas. Al igual que en el mundo exterior, en nuestro cuerpo hay poca agua dulce y mucha agua salada. El agua dulce sabéis que tenemos que cuidarla, incluso hoy para beber agua tenemos que comprar la. El moribundo siente que esa parte sólida, el elemento tierra se a disolviendo en el elemento agua; es decir, el elemento agua es como el enemigo que disuelve la tierra. Esos elementos que antes habían sido como amigos, ahora se convierten en enemigos y unos se disuelven en los otros, dicho de otra forma, los unos absorben a los otros. Esto produce un gran shock en el moribundo que se siente muy mal por todo este proceso.

Después el elemento agua se absorbe en el elemento fuego. El moribundo experimenta como un gran incendio, es como si los fluidos del cuerpo se disolvieran en el calor del fuego. Después el elemento fuego se disuelve en el elemento viento, es decir, se pierde el calor corporal; el moribundo experimenta como una gran tempestad dentro de su mente. Finalmente el elemento viento se disuelve en el elemento espacio.

Todo esto fue lo que observó Sidharta que ocurría n el proceso de la muerte. No tenía respuestas, pero se planteó cómo podía buscar esas respuestas, cómo podía utilizar esos interrogantes para su desarrollo, para aliviar el sufrimiento de todos los seres. Observó cómo esos seres se sentían apartados de su cuerpo, ese cuerpo que tanto les había costado gestar en el vientre materno, con tanto sufrimiento, con tanto dolor y al que tanto habían cuidado durante toda su vida.

Al separarse de ese cuerpo, la mente sutil de nuevo se pierde en ese espacio inmenso de la gran ciudad, en ese lo intermedio donde se mueven sin control todos los, en forma de mente sutil. Una y otra vez se hacía más y mas preguntas el príncipe Sidharta, se formulaba más interrogantes.

El en el palacio, planteó a su esposa y a su hijo, que quería, no solo beneficiar a su familia, sino a todas las familias de la Tierra, a toda la humanidad. También contó este mensaje a su padre. No fue comprendido por ninguno de ellos, aunque ya iba dejando claro cuál iba a ser su camino, hasta que un día decidió irse. Algún día lo hablaremos más en detalle.

Se fue a un bosque cerca de Bodhgaya, un lugar puro con mucha agua pura. Empezó a buscar con intensidad, mucho esfuerzo las respuestas a todas sus preguntas. Comenzó a meditar, a hacer prácticas de recitación, ejercicios varios y finalmente, estuvo seis años meditando, inmovil como una montaña. Podéis pensar: "¿Cómo se le estar seis años inmóvil, cuando mi mente, incapaz de r un solo segundo estable en un punto, siempre está en continuo movimiento? “ El estuve 6 años practicando esta meditación porque antes había estado desarrollando un equilibrio entre los elementos de su cuerpo. Los cinco elementos de su cuerpo estaban equilibrados, los controlaba muy bien, los mantenía en paz.

Primero practicó el equilibrio de los elementos de su cuerpo y esto le permitió meditar inmóvil durante seis años. Incluso cuando los pastores venían y le zarandeaban, Él permanecía totalmente inmóvil, impasible.
En la Autocuración nosotros pedimos permiso al Guru Buda, igual que Él pidió permiso a sus familiares; luego hacemos la purificación de los elementos, los de nuestro cuerpo y los que hay en nuestro entorno, igual que hizo el príncipe Sidharta, no exactamente igual pero en la misma línea.

Como vemos, Él, a la hora de meditar, buscó en un entorno puro las respuestas a sus preguntas, concentrado en un solo punto, enfocado en esta búsqueda. Después de ese intenso trabajo alcanzó el estado de Iluminación en Bodhgaya, un día de luna llena, en el cuarto mes del calendario tibetano. De nuevo, vemos como el entorno es muy importante, el lugar es muy importante.

La Iluminación había generado una forma de sabiduría distinta, una forma diferente de ver las cosas y trató de comunicar esta experiencia a las personas de su alrededor, a las personas que estaban en Bodhgaya. Nadie
Podía entenderle, no entendían sus explicaciones. El escribió unos poemas diciendo que nadie le entendía y prefería volver meditar porque no había forma de comunicar ese cubrimiento que había realizado.
De nuevo permaneció cuarenta y nueve días en meditación, en los cuales, las divinidades de Brama e Indra se le aparecieron y le pidieron: “Por favor, tú eres un ser que ha alcanzado la Iluminación, debes seguir meditando, debes de dar enseñanzas. Te dimos ayuda para los demás seres, para que se desarrollen, para que despierten".
Entonces viajó hasta Rechipatan, en Varanasi, India allí encontró a unos hombres de negocios birmanos que sintieron que ese ser era un ser especial y le pidieron consejo, le pidieron bendiciones para tener éxito en sus negocios. Ya sabéis que los hombres de negocios piensan mucho en sus negocios, le pidieron algún método, alguna ayuda. El Buda, ya iluminado, les explicó métodos astrológicos para calcular cuales eran los días más auspiciosos, los días más favorables para hacer determinadas empresas, negocios, etc.

Cuando llegó a Varanasi enseñó las Cuatro Nobles Verdades, esa fue la primera gran enseñanza que impartió.

- La verdad del sufrimiento.
- La verdad de la causa de la insatisfacción o el sufrimiento.
- la verdad del camino para salir del sufrimiento
La Verdad del resultado.

Esto es lo que dentro de la práctica de la Autocuración yo explico con el termino NGALSO.
NGAL la verdad de la insatisfacción y la verdad de la causa de satisfacción y SO sería la verdad del camino para salir de esa insatisfacción, el objetivo, el resultado de ese camino.

Esto está incluido en NGALSO, esas dos sílabas son la síntesis de la práctica de Autocuración. El primero que practicó la Autocuración fue Buda Sakyamuni. Él hizo meditación, practicó recitaciones. enseñó los mudras y su sentido, hizo las terapias de la respiración, etc.
Todos los años suelo viajar a Borobudur en la isla Java (Indonesia) allí hay un mandála construido en forma una pirámide hermosísima, yo personalmente habré estado diez veces. Es un mandála del siglo VIII, hermosísimo, donde está representada toda la práctica de la Autocuración. Hace unos años la UNESCO se hizo cargo de el y lo cuida. Allí podéis ver el mandála, podéis entender lo que son los bhumis, los cinco senderos, 103 Budas Dyanis, Cinco Madres Supremas. La historia de Buda está esculpida en la piedra y también la historia de sus vidas previas..

Lo que os digo es que necesitamos usar nuestra capacidad igual que hizo el príncipe Sidharta. Él utilizó sus cualidades como ser humano para lograr las respuestas a sus preguntas; de la misma forma, nosotros tenemos que usar nuestra propia capacidad de forma adecuada para así obtener un buen resultado, porque tenemos esa misma capacidad. Sino la usamos adecuadamente tendremos complicaciones y problemas; pero si usamos nuestra capacidad de forma correcta alcanzaremos el mismo estado que el príncipe Sidhartra.