Estamos eperimentando con una nueva técnica llamada ho'oponopono que se ha divulgado a través de la practica y las enseñanzas del Dr.hawaiano Ihaleakalá Hew Len.
La base es sentirse un 100% responsable de todo lo que ocurre en nuestra vida. Ser responsable de todo lo que hacen o dicen todas las personas que participan en ella, porque si forman parte de nuestra realidad es responsabilidad nuestra (es nuestra película).
El concepto de total responsabilidad cambia la forma en que hemos aprendido en occidente a experimentar nuestra realidad cotidiana y a reaccionar ante ella y entronca con lo que enseña el budismo “experimentamos los efectos de nuestro karma”, con el mensaje de Lama Gangchen “Si quieres paz mundial genera paz interior”, con los principios herméticos “como es dentro es fuera” con el curso de Milagros “la realidad refleja lo que creemos” y a las conclusiones que ha llegado reciente la física cuántica occidental, respecto a que el observador afecta lo observado.
Lama Gangchen siempre nos anima a que borremos los programas negativos de nuestra mente, a que pacifiquemos los tsunamis interiores. El ho oponopono nos muestra una técnica diferente para hacerlo.
En hawaiano, Hoo significa CAUSA y Ponopono significa PERFECCIÓN. A través de esta técnica, tenemos la capacidad de hacer lo correcto a nuestro propio Ser, de volver al estado de perfección, de colocar nuevamente nuestra página vivencial en blanco…, con sólo pedirle a la Divinidad que aquello que yace dentro de nosotros, aquello que ha ocasionado una división en nuestros pensamientos, venga a la superficie para ser liberado.
Al pedir perdón a la Divinidad por haber hospedado pensamientos que nos han separado de nuestra Unidad con el Espíritu... el pensamiento pernicioso y recurrente desaparece. Para lograrlo, algunas veces se necesita pedirlo varias veces a fin de que la razón que está detrás del pensamiento aparezca en la superficie y sea liberada. Y cuando es liberada, el espacio se llena inmediatamente con un amoroso sentido de Unidad con todo.
El Hoo-Ponopono es un proceso de contrición, arrepentimiento, pedido de perdón y transmutación y consiste en realizar una petición a la energía del Amor Universal e Incondicional para cancelar y reemplazar las energías tóxicas que puedan hallarse en uno mismo. El Amor efectúa dicho proceso fluyendo a través de la Mente Espiritual o Supra-consciencia y continúa su flujo a través de la Mente Consciente, liberándola de la excesiva racionalización para finalizar en la Mente Emocional o Subconsciente, donde anula todos los pensamientos que tengan emociones tóxicas, reemplazándolos con Amor incondicional.
No hay límites en el número de veces que esta herramienta puede ser usada, especialmente en lo referente a transmutar en pura luz tus pensamientos, los de tu familia, ancestros y descendientes, puesto que esta herramienta es una petición a purificar los pensamientos tóxicos que causan reales divisiones en tu percepción.
El Hoo-Ponopono es realmente muy simple. Para los antiguos hawaianos, todos los problemas se empiezan a gestar en los pensamientos. Tener pensamientos no es el problema. El problema está en todos nuestros pensamientos que se encuentren plenos de memorias dolorosas sobre personas, lugares o cosas.
El intelecto como tal no puede solucionar esos problemas porque él solamente gestiona procesos. Gestionar cosas no soluciona los problemas del todo. Tienes que dejar que fluyan. Cuando se hace Hoo-Ponopono, la Divinidad se hace cargo de los pensamientos dolorosos y los neutraliza. Haciendo Hoo-Ponopono, tú no purificas personas, lugares o cosa alguna. En cambio, neutralizas la energía dolorosa que tú asocias con esas personas, lugares o cosas. Así que la primera etapa para hacer Hoo-Ponopono es purificar energías.
A seguir, algo maravilloso ocurre. No solamente la energía queda neutralizada, sino que se desprende, quedando una nueva página vacía donde escribir de nuevo otra realidad. La etapa final es permitirle a la Divinidad hacer acto de presencia y rellenar el vacío de esa página en blanco con Luz Divina.
Para hacer Hoo-Ponopono no necesitas saber cual fue el error cometido o cual fue el problema. Apenas necesitas percibir la existencia de situaciones físicas, mentales o emocionales que te estén abrumando. Cuando lo hagas, tu responsabilidad estriba en comenzar inmediatamente a sanar la esencia de tales situaciones, diciendo simplemente: “Lo lamento. Por favor perdóname”.
Se trata apenas de realizar un trabajo interno sobre ti mismo, para mejorar lo externo.
El procedimiento personal estriba en mantenerse callado y centrado en ti, permitiendo que el proceso de transmutación se lleve a cabo por sí mismo, pues si involucras tu intelecto, el proceso se detiene.
Si deseas resolver un problema personal, trabaja sobre ti mismo. Si tienes un problema con otra persona, simplemente pregúntate: “¿Qué existe en mi que hace que esta persona me ataque?”. Elévate sobre esas situaciones diciendo simplemente: “Lo lamento por cualquier cosa que haya sucedido o esté sucediendo. Por favor, perdóname”.
Lo bonito de esto es que no hay que comprender nada a nivel racional. Es como navegar por Internet. Apenas hay que ir hacia la Divinidad y hacer clic para bajar la información solicitada.
Por ejemplo, si alguien se nos acerca hablándonos de que sufre una cierta pena o dolor físico, podemos preguntarle a la Divinidad: “¿Qué ocurre en mí que he causado dolor o sufrimiento sobre esta persona?”. Y luego, podemos preguntar a la Divinidad: “¿Cómo puedo rectificar ese problema en mi?”. O también: “Por favor, cualquier cosa que sea que ocurra en mi que haya causado este sufrimiento en fulano, dime como puedo rectificarlo”. Las respuestas a esas interrogante suelen venir sin esfuerzo, pero a continuación deberíamos hacer lo que se nos sugiera… Lo que aquí importa no es el efecto sino el entendimiento del origen del problema. Ésa es la clave.
En el caso de ser un terapeuta que use Hoo-Ponopono para ayudar a otros a sanar, debes primero conectarte con la Fuente Divina y apelar al Amor Universal para corregir los erróneos pensamientos que existan en ti y que se estén manifestando en la actualidad principalmente como un problema en ti y luego en tu cliente o consultante.
Esta súplica o apelación estriba en un proceso de arrepentimiento y solicitud de perdón por parte del terapeuta: “Yo lamento que mis erróneos pensamientos hayan causado situaciones negativas en mi y en mi cliente. Por favor, perdóname”.
El Hoo-Ponopono vale también para tratar situaciones derivadas de objetos inanimados, espacios físicos que deban ser sanados, etc. El límite es nuestra percepción o imaginación.
La manifestación de una amorosa responsabilidad es lo que transmuta los errores dentro de nosotros que manifiestan el problema (en nosotros o en los demás). La actitud amorosa los cancela y los corrige.
Liturgia para hacer Hoo-Ponopono
Esta liturgia se refiere a procurar sanar aspectos que involucran otras personas.
Todos los procedimientos hawaianos comienzan con una respiración denominada Ha. Una serie de Ha consiste en inhalar durante 7 segundos (o contando 7), retener la respiración contando 7 y exhalar contando 7 veces. Cuando hayas vaciados tus pulmones, reten la respiración durante un conteo de 7.
Relájate y permite que tu propio ritmo respiratorio determine por sí mismo cuando puede durar tu conteo de 7.
Siéntate entonces con las palmas de tus manos descansando sobre tu regazo, con los pulgares y dedos índices en contacto entre sí. A seguir, toma 7 ciclos de respiración Ha, tal como se explicó arriba. Luego, lee la siguiente oración en voz alta:
Según tus creencias, esto lo puedes sustituir por:
(puedes decir cual es la fecha presente), t
Otros formulismos que pueden ser aplicados en varias ocasiones
Cuando tu alma experimente memorias que reproducen una y otra vez situaciones problemáticas, habla silenciosamente con tus memorias y diles: “Las amo, queridas memorias. Agradezco la oportunidad de liberarlas y de liberarme”.
“Yo te amo” puede ser repetido una y otra vez. Tus memorias nunca se van de vacaciones o se retiran a menos que tú lo hagas. “Yo te amo” puede ser usado aún si tú no estás realmente consciente de cuál es el problema. Por ejemplo, puede ser aplicado antes de emprender cualquier actividad como hacer una llamada, responder al teléfono o antes de entrar en un vehículo para dirigirte a cualquier lugar.
Este proceso puede ser usado junto a o en vez de “Te amo”, repitiéndolo mentalmente una y otra vez. “Gracias. Yo te amo”. O simplemente, “¡Gracias!”.
Beber cantidades de agua es una maravillosa práctica para solucionar o sanar situaciones, particularmente si es agua azul solarizada.
Consíguete un envase de vidrio azul con una tapa no metálica, llénalo de agua potable y coloca el envase (o la botella) bajo el sol o bajo la luz de una lámpara incandescente (no fluorescente) durante un tiempo mínimo de una hora.
Después de haber solarizado el agua, puedes beberla, cocinar con ella, lavar frutas y vegetales, enjuagarte la cara o el cuerpo.
Tal como sucede con el proceso “”Yo te amo” y “Gracias”, el agua azul solarizada borra las memorias que causan las situaciones repetitivas en la mente Subconsciente.
4 - Fresas y arándanos
Estas frutas anulan memorias. Pueden ser comidas frescas, deshidratadas, en mermeladas, siropes o helados.
Existen herramientas muy concretas para borrar los programas que repite nuestra mente. Una de ellas es repetir mentalmente y en voz baja: “llave de la luz, llave de la luz, llave de la luz”, todo el tiempo. Con esta frase, metamórficamente “apagamos” el interruptor de nuestros programas.
Llave de la luz es la contraseña. Cuando estés preocupada por los hijos, ansiosa por el dinero o resentida con alguna persona, no dejes que el intelecto se interponga y empiece con el cotorreo. Repito mentalmente: “llave de la luz, llave de la luz, lleve de la luz”. Es importante recordar que si decidimos probar, pueden pasar cosas diferentes en el caso de cada persona. Tal vez veamos los resultados inmediatamente. Tal vez lleven un poco de tiempo. Tal vez no nos “demos cuenta” de nada hasta mucho después de que haya pasado.
Otra herramienta para limpiar es repetir: “azul hielo”. O repetir: “papel para moscas”.
Joe Vitale fue uno de los primeros, sino el primero que lanzo información sobre el ho oponopono ( a continuación un extracto de texto)
“Hace dos años, escuche hablar de un terapeuta en Hawaii quien curó un pabellón completo de pacientes criminales insanos sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que el mejoraba, el paciente se mejoraba.
La primera vez que escuche hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Como podía cualquiera curar a otro con solo curarse a si mismo? ¿Cómo podía aunque fuera el maestro de mayor poder de auto curación curar a alguien criminalmente insano? No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarte esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. Escuché que el terapeuta había usado un proceso de sanación Hawaiano llamado "ho oponopono". Nunca había oído hablar de ello, sin embargo no podía sacarlo de mi mente. Si la historia era totalmente cierta, yo tenía que saber más. Siempre había entendido que "total responsabilidad" significaba que yo soy responsable de lo que pienso y hago. Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Pienso que la mayor parte de la gente piensa igual sobre la responsabilidad. Somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen – pero eso está equivocado.
Él explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawai durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso.
Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal allí caían enfermos o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba ese pabellón simplemente caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por sus pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Firmo un acuerdo de tener una oficina y revisar sus legajos. Mientras miraba esos legajos, el trabajaría sobre si mismo. Mientras el trabajaba sobre si mismo, los pacientes comenzaban a curarse.
"Luego de unos pocos meses, a los pacientes que debían estar encadenados se les permitía caminar libremente" me dijo. "Otros que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaban a mermar su medicación. Y aquellos que no tenían jamás, ninguna posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta". Yo estaba asombrado. "No solamente eso" continuó, "sino que el personal comenzó a gozar yendo a trabajar."
"El ausentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados y todo el personal venia a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado."
Aquí es donde yo tuve que hacer la pregunta del millón de dólares: "¿Qué estuvo haciendo usted con usted mismo que ocasionó que esas personas cambiaran?"
"Yo simplemente estaba sanando la parte de mi que los había creado a ellos", dijo él. Yo no entendí. El Dr. Len explico que entendía que la total responsabilidad de tu vida implica a todo lo que está en tu vida, simplemente porque está en tu vida, y por ello es tu responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es tu creación.
¡Uau! Esto es duro de tragar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida hace o dice es otra muy distinta. Sin embargo la verdad es esta: si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas de cualquier forma es tu responsabilidad porque ésta en tu vida. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, esta allí para que tu la sanes. Ello no existe, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está con ellos, está en ti, y para cambiarlo, debes cambiar tú.
Se que esto es difícil de captar, mucho menos de aceptar o de vivirlo realmente. Achacar a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad, pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender esa sanación de él y que el ho’oponopono significa amarte a ti mismo.
Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote tu mismo.
Le pregunte al Dr. Len como se curaba a si mismo. Qué era lo que él hacía exactamente cuando miraba los legajos de esos pacientes.
"Yo simplemente permanecía diciendo ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez" explicó él.
"¿Sólo eso?"
"Sólo eso."
"Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo, y mientras tú te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo"
Kahuna quiere decir "guardiana del secreto" y Lapa'au significa "especialista en sanación". Ella fue elegida para ser una kahuna cuando era una niña pequeña y recibió su don de sanación a la edad de tres años. Es la hija de un miembro de la corte de la reina Luliuokalani, la última soberana de las islas Hawaianas. El proceso que se trae ahora a colación es una modernización de una antiguo ritual de limpieza. Ha probado ser tan efectivo que la han invitado a enseñar este método en las Naciones Unidas, la OMS y en instituciones de sanación en todo el mundo.
¿Cómo funciona el Ho'oponopono? Morrnah explica: "Somos la suma total de nuestras experiencias, lo cual quiere decir que estamos agobiados por nuestro pasado. Cuando experimentamos tensión o miedo en nuestra vida, si miramos detenidamente, encontraremos que la causa es realmente un recuerdo. Son las emociones que están atadas a esos recuerdos las que nos afectan ahora. El subconsciente asocia una acción o persona en el presente con algo que ocurrió en el pasado. Cuando esto ocurre, las emociones se reactiva y se produce la tensión".
Continúa: "El propósito principal de este proceso es descubrir la Divinidad adentro de uno mismo. El Ho'oponopono es un don profundo que nos permite desarrollar una relación trabajada con la Divinidad en el interior y aprender a pedir que en cada momento nuestros errores en pensamiento, palabra, hecho o acción sean limpiados. El proceso es esencialmente acerca de la libertad, completa libertad del pasado".
En el área de resolución de problemas el mundo es un reflejo de lo que ocurre en nuestro interior. Si estás experimentando desequilibrio o malestar, el lugar a mirar es en tu interior, no fuera hacia el objeto que percibes como causante de tu problema. Cada tensión, desequilibrio o enfermedad puede ser corregido sólo trabajando en ti mismo. Es importante mencionar que este sistema es fundamentalmente diferente de otras formas de Ho'oponopono. En los métodos tradicionales, todos los que están involucrados en un problema necesitan estar físicamente presentes y resolverlo juntos. En el sistema de Morrnah todo puede ser tratado por ti y la Divinidad. No necesitas ir ni una pulgada afuera de ti mismo para obtener respuestas o ayuda. No hay nadie que pueda darte información más relevante que la que puedas obtener yendo a tu interior.
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