La Oración de las 7 ramas. Postraciones y acumulación de Merito
Por María Jesús del Águila
Para desprendernos de todo aquello que nos impide obtener realizaciones y conseguir las cualidades necesarias para convertirnos en un Ser Iluminado hemos de acumular mucho mérito.
La condensación de todas las prácticas destinadas a acumular mérito se encuentra en la oración de las Siete Ramas
La primera rama es la POSTRACIÓN:
Hacer postraciones es el antídoto para eliminar los engaños, especialmente el engaño del orgullo.
Cuando hacemos postraciones debemos hacerlas con el cuerpo, la palabra y la mente, purificando así el karma negativo acumulado con el cuerpo, palabra y mente.
Si hacemos postraciones de una forma inconsciente, sin saber su significado y beneficios, simplemente estaremos realizando una acción fisica.
Al hacer postraciones juntamos las manos en el mudra de la oración recogiendo los dedos pulgares dentro del hueco de las manos.
Situamos las manos en la coronilla y vamos descendiendo por frente, garganta y corazón (nos postramos de mente, palabra y cuerpo) y realizamos el movimiento de la postración.
Las postraciones pueden hacerse cortas o largas, dependiendo de nuestras posibilidades física o del espacio, podemos inclinar la cabeza, o arrodillarnos con la cabeza en el suelo o estiramos completamente con todo el cuerpo en el suelo.
Las personas que están en una silla de ruedas o tienen discapacidades físicas también pueden hacer postraciones, los limites están en el cuerpo pero no en la mente.
En la enseñanza budista se reitera que la clave está en la motivación. Lo que determina el karma es la intención, la mente que impulsa la acción, el pensamiento previo, ( por ello se insiste tanto en que no podemos juzgar ya que desconocemos las verdaderas motivaciones que preceden a la acción que observamos)
De modo que siempre podemos hacer postraciones, incluso los mudras, aun cuando el cuerpo no pueda moverse, podemos visualizarlas o imaginarlas. La verdadera libertad esta en la mente. Por ello debemos centrarnos en purificarla, en tener una mente cómoda, amable, que no nos limite, que no nos haga esclavos del sufrimiento (el ego y sus engaños, la ignorancia, el apego y el odio), una mente rendida al ahora.
En mi experiencia personal cuando mi cuerpo estuvo impedido de movimiento y no tenia fuerzas ni para sujetar una jarra de agua, y hablar era un esfuerzo que no podía mantener por una hora, permanecía tumbada, no emitía sonidos, pero ponía un casete con las practicas e imaginaba que hacia los mudras y cantaba la sadana y me proporcionaba grandes beneficios.
De hecho todos podemos incrementar muchísimo el efecto de nuestras postraciones con la visualización.
Cuando hacemos postraciones pensamos que anteriormente, hemos tenido incontables vidas y que ahora todos estos incontables cuerpos en forma humana están ofreciendo las postraciones. De esta forma podemos purificar todas las acciones negativas cometidas en esas vidas anteriores, al mismo tiempo que las de esta vida.
También podemos visualizar a todos los seres haciendo postraciones con nosotros y de esta forma la práctica tiene muchisimo más poder.
Incluso podemos visualizar que salen de nuestro cuerpo infinitos cuerpos que hacen postraciones al mismo tiempo, esto también es muy beneficioso.
La segunda de las Siete Ramas es la de los OFRECIMIENTOS:
Cuando hacemos ofrecimientos, además de los reales o materiales, podemos hacer ofrecimientos mentalmente.
Los ofrecimientos van dirigidos a las Tres Joyas (El Buda, el Dharma y la Shanga) y como éstas son un objeto muy especial, los ofrecimientos se convierten en algo muy importante. Podemos ofrecer agua, flores, incienso, perfume, alimentos, ...
Debemos pensar que cuando ofrecemos un bol o un vaso con agua a Buda y a todos los budas y bodisatvas, dakas y dakinis, ellos toman este ofrecimiento y aunque para nosotros sólo sea un vaso de agua, al ofrecerlo al Buda, que ha eliminado por completo todas las negatividades de su mente, toma este vaso de agua como un néctar divino que produce gran gozo. Siempre debemos hacer ofrecimientos pensando en esto.
Cuando comemos, ofrecemos la comida a Buda y, a la vez, entendemos que gracias al alimento adquirimos energía para poder practicar, para beneficiar a los demás, para lograr la Iluminación.
Podemos ofrecer cualquier cosa que tengamos y en cualquier momento
Incluso aunque no tengamos nada para ofrecer, podemos hacerlo mentalmente, pensando que llenamos completamente todo el espacio, todo el universo de ofrecimientos preciosos y los ofrecemos. No tener recursos materiales no es pues un impedimento para hacer ofrendas, la generosidad está en la mente.
La meditación es el ofrecimiento superior o supremo, porque el propósito de ofrecer es el complacer, y aquello que más complace a Buda es que nosotros practiquemos, que nos liberemos del sufrimiento y alcancemos el despertar en beneficio de todos los seres.
La tercera de las Siete Ramas es LA CONFESIÓN:
La confesión nos ayuda a desprendernos de toda la carga negativa que arrastramos una vida tras otra en nuestras mentes
Es uno de los cuatro poderes oponentes para purificar nuestras negatividades. No importa cuán grave sea la acción negativa que hayamos cometido, por muy extrema que sea no hay ninguna que no pueda ser purificada a través de la aplicación de los cuatro poderes.
Cada uno de los cuatro oponentes contrarresta respectivamente uno de los cuatro tipos de resultados del karma negativo.
1- EL PODER DEL REFUGIO:
El refugio es lo que contrarresta el resultado de la maduración completa. La maduración completa se refiere a que uno está impulsado a renacer, como consecuencia de una acción negativa, en un estado desafortunado. Entonces la toma de refugio nos protege de tener que renacer en tales circunstancias. La Toma de Refugio es el acto de dirigir la mente hacia una fuente válida de protección de los sufrimientos del samsara: en budismo esto supone confiarse a las Tres Joyas: Buda, Dharma y Sanga.
Los no budistas pueden igualmente beneficiarse del poder purificador de este poder oponente utilizando sus fuentes personales de refugio, según su fe y sus creencias.
De modo que tomamos refugio antes de realizar la confesión: en las Tres Joyas, en Jesús, un Maestro Espiritual, la Energia Universal, etc.
2- EL ANTÍDOTO:
El antídoto elimina el resultado karmico denominado similar a la causa de la experiencia. Según el cual experimentamos los resultados de lo que hemos realizado. Se refiere, por ejemplo, al resultado de matar: por haber quitado la vida a otros seres, uno experimenta enfermedades o una vida más corta. El antídoto que elimina este resultado kármico y conseguimos una vida larga y estar libres de enfermedades.
El poder del antídoto puede conseguirse gracias a diferentes prácticas: leer las enseñanzas de Buda, practicar el tantra, hacer retiros, recitar mantras, hacer ofrecimientos, realizar acciones positivas, hacer voluntariado o seva, etc
3.-ARREPENTIMIENTO:
El tercer poder oponente contrarresta el resultado kármico llamado similar a la causa de la acción o comportamiento. Esto quiere decir que si nosotros en esta vida causamos repetidamente la muerte a otros seres, luego en otra vida tendremos la tendencia a matar de nuevo. Se refiere a los hábitos que arrastramos de vida en vida.
A través del poder del arrepentimiento eliminamos esta tendencia en vidas futuras. También eliminamos este resultado si hacemos lo contrario: en vez de quitarles la vida, tratamos de salvarles y ayudarles a que vivan mejor.
Es interesante utilizar como remedio la acción contraria a la que queremos purificar. En el ejemplo propuesto, si la acción a purificar es la de matar, la acción contraria sería salvar vidas. Hay muchas formas de salvar vidas, en Asia muchos budistas compran animales que van a a ser sacrificados y los liberan, pero hay muchos otros modos como ayudar a que obtengan alimentos, recursos, medicinas o asistencia medica personas que van a morir sin ellas, eliminar los peligros que pueden ocasionar la muerte, como las minas antipersona, donar órganos o sangre, evitar la muerte de personas condenadas, la guerra, prestar ayuda a los supervivientes de desastres que morirían sin tal ayuda, etc…
4- LA DECISIÓN DE NO VOLVER A REPETIR:
Esto elimina el cuarto de los cuatro tipos de frutos del karma, el resultado del poder de la acción. Se refiere al karma que determina el ambiente en que uno renace.
Tiene que ver con el entorno que uno experimenta. A través de este oponente se purifica el karma correspondiente y como resultado nuestro hábitat se convierte en lugar agradable.
La cuarta de las Siete Ramas es REGOCIJARSE:
Con esta práctica, con muy poco esfuerzo podemos acumular una gran cantidad de méritos. Consiste en alegrarse de todas las acciones virtuosas de los cinco tipos de seres: budas, bodisatvas, sravakas (practicantes hinayanas que han escuchado las enseñanzas pero son incapaces de beneficiar a los demás y persiguen la liberación solo para sí solos, generalmente se refugian en la Shanga y se les conoce como oyentes), pratyekabudas (practicante hinayana que ha escuchado las enseñanzas budistas y persigue la liberación para sí sols, se refugian principalmente en el Dharma, y se le conoce como Conquistadores Solitarios), y seres ordinarios. Cuando nos alegramos por todas las acciones positivas de todos los seres, disminuimos el veneno de la envidia.
Alegrarse cuando veamos a otros meditando o haciendo ofrecimientos, pensando qué bien que otros hagan esto, permite acumular méritos.
Podemos sentir alegría cuando veamos a otra persona o animal que hace algo positivo por nosotros, por los demás o para si mismo y dedicarle los méritos de esa acción para que logre el despertar.
La quinta consiste en PEDIR QUE EL BUDA GIRE LA RUEDA DEL DHARMA:
Pedimos que todos los budas o la deidad que practiquemos giren la Rueda del Dharma, que den enseñanzas de Dharma para que así puedan beneficiar a todos los seres de forma temporal y de forma última. Mediante esta práctica purificamos todas las negatividades cometidas, especialmente contra las enseñanzas del Dharma, acciones que nos impiden recibirlas o entenderlas.
La práctica de la Sexta Rama consiste en PEDIR QUE BUDA Y LOS MAESTROS NO PASEN AL PARANIRVANA:
Toda la felicidad que experimentemos viene gracias a los budas y bodisatvas, sravakas y pratyekabudas, ya que gracias a ellos podemos conocer cuales son las causas de la felicidad y como obtenerla. Por ello pedimos que Buda se manifieste constantemente, para que todos los seres puedan beneficiarse de sus enseñanzas.
La última es LA DEDICACIÓN DE MÉRITOS:
Que sirve para procurar que los meritos no se destruyan.
Podemos dedicar los méritos cuando veamos a otra persona o animal que hace algo positivo por nosotros, por los demás o para si mismo.
Hace años oía mucho la expresión: que Dios te lo pague, que solía ir connotado: con mucha salud, con un buen marido o con muchos hijos. Hay destellos de sabiduría en esa frase.
La dedicación de méritos puede ser mental sin que la persona llegue a oírlo, e incluso no tenemos porque conocer a la persona, podemos leer un texto, oir la radio o ver la televisión y dedicar los méritos. Por ejemplo en el caso de un libro que nos ha beneficiado de algún modo son innumerables los seres que con sus acciones han intervenido hasta que ha llegado a nuestras manos y que han hecho posible que nosotros podamos leerlo. Son muchísimos a los que dedicar los meritos.
Para mi es practico cuando dedico hacerlo por todos los seres que han intervenido en el proceso que me ha permitido leer, o escuchar o ver, o que lleguen los alimentos a mi mesa, o que pueda tener agua en el grifo, etc.
Desde mi perspectiva es más interesante dedicar los méritos para que se liberen del sufrimiento y alcancen la Iluminación en beneficio de todos los seres que para que tengan salud, un buen, marido o muchos hijos, pero cada uno dedica según sus valores y su sentir, lo verdaderamente importante es reconocer la bondad de los demás, alegrarse por ello y desearles lo mejor.
Existe una ligera diferencia entre dedicación y oración, una dedicación es siempre una oración, pero una oración no tiene por qué ser una dedicación, ya que para dedicar necesitamos algo, una sustancia espiritual, mientras que para orar ésta no es necesaria.
Si dedicamos todos los méritos desde ahora hasta que alcancemos la Iluminación para ayudar a los demás seres, los méritos permanecen ahí sin destruirse. Debemos dedicar los méritos cada vez, en cada práctica, en cada momento. Es muy importante dedicar los méritos una y otra vez, repetidamente después de cada acción virtuosa. Por ejemplo, después de haber escuchado o leído enseñanzas, haber realizado cualquier acción positiva.
Si los méritos se dedican para conseguir la Iluminación, permanecerán y aumentarán hasta que ésta llegue. Lama Tsong Khapa señaló que dedicar los méritos para que se expandan las enseñanzas de Dharma es la mejor oración y dedicación posible, en tanto que nos muestra las causas del sufrimiento y el modo de liberarnos de él.
Om mani pedme hung. Es el mantra de la compasión de todos los budas. Sirve para purificar y eliminar todas nuestras negatividades, y desarrollar la compasión.